Marea ciudadana: la protesta que no cesa

En un movimiento nacional, la indignación social ante los recortes y la corrupción del gobierno y la política se expresó en la tarde del sábado como una Marea Ciudadana, que en la provincia tuvo su representación con multitudinarias manifestaciones en Alicante, Elche, Torrevieja y Petrer-Elda, entre otros lugares.


La marcha del Vinalopó, que nos ocupa ahora, partió a la seis y media de la tarde desde la Avenida Felipe V de Petrer (junto a la rotonda de Reina Sofía) y tras recorrer la Gran Avenida de Elda, finalizó en la Plaza Castelar, donde varios colectivos tomaron la palabra para elevar su protesta y sus reivindicaciones.


La protesta, en una gélida tarde, convocó a unas 1.500/2.000 personas según nuestras estimaciones, aunque el baremo va desde «unos centenares», como han publicado otros medios de comunicación, hasta 5.000 personas, como mantienen los organizadores. En todo caso, la normalidad fue la nota predominante de la jornada, sin ningún disturbio que reseñar.


En la Plaza Castelar, completamente a oscuras (no se activó la iluminación del parque), representantes de colectivos sanitarios, educativos, de discapacitados, sociales, etc., tomaron la palabra para dejar de nuevo constancia de las reivindicaciones y proclamas que llevamos tiempo oyendo en previas manifestaciones.


Más fotografías (nota: fotografías y vídeos cedidos por los organizadores del evento):

 

17 thoughts on “Marea ciudadana: la protesta que no cesa”

  1. Las imágenes lo dicen todo. Solo éramos varios grupos sociales que nos sentimos estafados y esclavizados por este gobierno. profesores, sanitarios, funcionarios, jubilados, autónomos, parados,…

    Pedimos perdón a los que se cruzaron en nuestro camino y se pudieran haber sentido molestos. Nos estábamos manifestando por los derechos de TODOS.

  2. Yo esperaba ver la bandera de Grecia, la de las tortugas ninja, la de Atila,incluso la de telepizza. Pero no, saben que bandera vi….la de la república, y por tres veces. ¿Me pueden decir los organizadores que demonios pintaban esas banderas alli?, yo fui porque como ciudadano tengo motivos para protestar ante las barbaridades que nos están haciendo los «politicos», en general, que tenemos en España no fui como integrante (que no lo soy) de este u otro partido politico. El que los organizadores no ordenasen retirar esas banderas demuestra la clara tendencia de estas asociaciones hacia la politica. Con lo cual los ciudadanos normales nos seguimos sintiendo totalmente desatendidos de asociaciones que sólo tratan de engañarnos, como hacen los «politicos», para conseguir nuestro apoyo ciudadano. Y esa mayoria de asociaciones siguen estando manipuladas por elementos que tienen mucho que ver con cualquiera de los tres grandes partidos politicos de España. O sea que los problemas de la gente de la calle dificilmente se nos van a resolver, me refiero al paro, corrupción,mangoneo, etc.,etc.

  3. Manel, me parece que todos los ciudadanos tienen derecho a manifestarse, con la bandera que los representa. Los portadores de banderas, sean cuales sean, también se consideran ciudadanos, con los mismos derechos que los demás. Y, tampoco, el que porta una bandera es un ciudadano «anormal» (es que no entiendo lo que quiere decir con aquello de:»Con lo cual los ciudadanos normales nos seguimos sintiendo totalmente desatendidos…)
    Yo creo que no hay que sentarse a esperar que venga alguien a resolvernos los problemas, creo que hay que comprometerse y participar… («O sea que los problemas de la gente de la calle difícilmente se nos van a resolver…»). Organizar una manifestación, sin medios, no es fácil. Muchos de los que aportamos tiempo y esfuerzo y nuestro escaso dinero (de desempleado) para ello, lo hacemos de buena fe y no pertenecemos a ningún partido político y el tiempo que otras personas dedican a descansar, lo aportamos para que otros ciudadanos, se enteren, se movilicen y piensen que otro camino es posible, otros antes que nosotros dieron mas que un rato en una manifestación para conseguir muchos de los derechos que hoy nos están recortando.

  4. Querido Manel, la pregunta sería, ¿qué demonios pintarían banderas de las Tortugas Ninja o la de Telepizza?

    La bandera tricolor, como podría haber sido cualquier otra, tiene mucho sentido. Lo tiene para quien representa un modelo de Estado legítimo y válido frente en esta crisis sistemática que padecemos. Porque, querido Manel, a pesar de lo que puedas creer, el problema de este país, como el del resto del conjunto europeo, no son los «políticos» ni los sindicalistas como vienes diciendo cada día. En todo caso, podría ser fruto de decisiones políticas y que, cada 4 años desde que se instauró esta «democracia», venimos refrendando entre A (PP) o B (PSOE). Estas dos opciones representan un modelo, la defensa de este sistema que está en crisis y que, repito, venimos apoyando incluso con mayorías absolutas tanto en el caso A como en el caso B.

    Evidentemente que existen tendencias hacía la política de este y cualquier movimiento esté organizado o no. Porque, querido Manel, política hacemos todos. Que participemos o no de la organización o ideología de un partido determinado, no nos exime de tener pensamiento propio, crítica. Eso, querido Manel, es política.

    Cuando defendemos una idea, argumentamos, criticamos. Eso, sigue siendo política. Porque lo que nos rodea, lo que decide, su discusión, debate, eso, querido Manel, es POLÍTICA. Y claro, los que allí estábamos, ciudadanos normales aunque no lo consideres, pensamos, criticamos, tenemos nuestra opinión, la argumentamos, la defendemos, apostamos por otro modelo, por un cambio sea a la izquierda o a la más de las extremas derechas (que los habría). Todo eso, es política.

    Si participaras realmente de cualquiera de esos movimientos que dices tratan de engañarte, sabrías perfectamente que no es así y que no hay ninguna burda manipulación detrás de ningún partido político. Lo sé porque estoy en ellos. Porque quienes participan, tienen voz crítica, contrastan, discuten, debaten, tienen claras sus opciones y la pretenden construir mediante la unión, la convergencia. Ya sabes, política.

    Por cierto, dicho sea de paso, me gustaría conocer cuáles son los tres grandes partidos. Sólo conozco dos que hayan tenido poder en este país. Sólo conozco dos grandes que haya recibido donaciones de empresas, dos a los que se les haya condonado deudas en los bancos, dos que hayan colocado a sus ex ministros en Consejos de Administración de grandes empresas que obtienen beneficios gracias a sus decisiones políticas tomadas en el gobierno. Entre otras cuestiones, por supuesto.

    Querido Manel, como ciudadano normal que me considero, te invito a la participación activa en aquello que consideres legítimo. En cualquiera de los movimientos surgidos, seguro que encontrarás tu sitio. Aporta tu grano de arena de forma constructiva. Desde las líneas de este magnifico medio, que nos brinda también ese espacio de debate, conseguirás poco, más bien nada. Quedándonos en casa ya sea ahora, o el día de unas futuras elecciones, no conseguiremos más que mantener en el poder a los que no queremos (o sí).

    Un saludo.

    Javier.

    1. Me gusta su estilo (y perdóneme si en algún momento no resulto tan comprensivamente amoroso, que no es malo, al contrario)
      Hoy me ha tocado repasar este medio y sus foros y éste lo considero importante. Déjeme que le exponga algunas de mis reflexiones: Yo estoy, como usted, con los que se manifiestan por lo que les está afectando esta crisis y me gustaría apoyar activamente pero cuando leo sus manifiestos se me crea la duda, que consiste emtre otros interrogantes: ¿No es legítimo el Estado que tenemos? No lo entiendo, porque no es cierto. ¿Está en crisis el sistema cuando ha funcionado y con sus injusticias históricas es el que mejores resultados nos ha dado? Y en ese supuesto de crisis del sistema, ¿qué sistema sería el bueno, por el que estos movimientos luchan, porque aún no me he podido enterar? Y a este respecto, los que más hacen sentir su voz en sus asambleas son las ideologías de izquierda radical, digamos. Y claro, me pregunto ¿A donde han llevado estas ideologías a las sociedades en las que han gobernado al caos?. y Claro, me es inevitable pensar en que pretende aprovechar el malestar de las personas para erigirse en «protectores», «salvadores», prometiendo lo que, si gobernaran saben que no harían, entre otras razones porque no son soluciones válidas en la sociedad actual. Engaño, demagogia.
      Por eso, concluyo, en que el camino está más que en la agitación y revueltas, en la toma de conciencia de que también nosotros somos responsables, que la complejidad social nos obliga a formarnos más en ciudadanía, en formación`política y no en avivar las heridas que nuestras irresponsabilidades ciudadanas también ha colaborado a provocar. Al respecto, ¿Qué explicación podríamos darle a que sean tantos los votantes que a la hora de ejercer tan fundamental derecho, le importe casi nada la corrupción de los partidos, las mentiras evidentes de muchos políticos, los engaños del Banco de España respecto a las cajas de ahorro que tanto mal ha hecho sobre todo a pensionistas sin exigirle responsabilidades, y mil ejemplos más al respecto?. ¿Se conforman en que se les organicen manifestaciones para poderles decir ladrones a unos cuantos que, en la mayoría de los casos, no son los más responsables?.
      Por eso creo más en que enseñemos a pensar que en agitar a las personas para que no piensen. Para mí esa actitud es manipulación. Yo, personalmente, prefiero la crisis a la manipulación porque de aquella sé que saldremos pero de ésta es casi imposible salir.

    2. Estimado Juan R. Montesinos,

      Cuando hago defensa de un modelo de Estado tan legítimo como pueda ser, en mi caso, una República Federal, no deslegitima «por ende» al resto, ni mucho menos. Faltaría más, la pluralidad es la riqueza de una democracia. De ahí que ponga en entredicho diferentes cuestiones y la legitimidad (o no) que puedan tener en la actualidad.

      Tengo 26 años, participo activamente en política. Lo he hecho siempre. Será por la educación que he recibido, de la cual estoy enormemente agradecido a mis padres. Ahora la ejerzo de forma muy activa ocupando un cargo de responsabilidad como Concejal y Portavoz de Esquerra Unida. Llego a él lleno de inquietudes y de claros objetivos, siempre desde unos principios que espero el tiempo no me haga olvidar.

      A mi edad, desde ese pensamiento crítico que siempre me inculcaron (no se confunda con adoctrinamiento o cualquiera de esas barbaridades que me parece oír en más de una ocasión) me hace cuestionar la validez o legitimidad, por ejemplo, de una Constitución (Ley de leyes, dicen, pero muchas olvidadas y que se convierte en «papel mojado») que ni yo ni la gran parte de la población por cuestiones de edad no ha votado. En ella se contempla lo esencial de nuestro modelo de Estado, va todo ligado. Desde la misma perspectiva cuestiono una Monarquía cada vez más en el entredicho y salpicada por escándalos urdangarianos, entre otros, y que debe, a mi humilde entender, pasar por una consulta popular. Planteamientos que,a mi parecer, no están anclados en ningún radicalismo.

      Decía que en la actualidad esta Constitución es papel mojado. En ella se reflejan principios fundamentales como el derecho a una vivienda digna, al trabajo… que son totalmente vulnerados y que hoy la ciudadanía, reclama. Como reclaman una educación pública y de calidad, frente a los recortes y privatización. Como reclaman justicia frente a los casos de corrupción en algo tan digno como la política. ¿Cuántos no merecen estar entre rejas? Y es cierto, y coincido con usted. Les hemos dejado durante años hacer y deshacer como han querido. Nadie habla de eximir de responsabilidades, al contrario. Si en algo insisto cada día a los que están a mi alrededor es de que es necesario la formación, la implicación. De ahí que siempre critique a quien pone el grito en el cielo desde el sofa de casa, desde el Facebook o desde estas líneas, entre partido y partido de fútbol o emisiones del «Sálvame».

      Esto mismo me hace implicarme en los movimientos sociales surgidos, los que llevan la política a la calle, la debaten, la discuten. Los que no se resignan y están convencidos de que es necesario, y posible, un cambio. Ahí también se invita al pensamiento crítico, a la concienciación. Y no, no es una implicación personal con la intención de engañar, hacer demagogia y sacar provecho. Quien me ve allí sabe quien soy, de donde vengo y no me han oído nombrarlo. Quizá por eso nunca me haya sentido rechazado, sino todo lo contrario. Quizá sea cierto que no todos somos iguales.

      La manipulación solo sirve cuando el pueblo no piensa y no precisamente es a lo que se invita. Se invita a pensar que otra salida de la crisis es posible, no por el camino que nos llevan. Solo hay que oír entre gritos, no dicen barbaridades. No hablan más que de derogar una reforma laboral que sigue provocando más paro. De aumentar el gasto social, crear empleo público, más maestros, más médicos, ¿cómo sino se puede consumir y dinamizar la economía? De luchar contra el fraude fiscal y no ser el paraíso para el defraudador y que entren esos millones y millones que no se declaran. De luchar contra la corrupción. De aplicar el recorte en aquello que sea menos prioritario, no en la educación o la sanidad. De eliminar privilegios de los que nos dedicamos a la política, de limitar sueldos. De eso y mucho más. Pero hay que oírlos. No son barbaridades. No es una cuestión de radicalidad. Son solo medidas diferentes a las que se están adoptando, que a su vez son diferentes de las que les prometieron antes de las elecciones.

      Gracias por la oportunidad de debate, señor Juan R. Montesinos.

      Un saludo.

      Javier.

    3. Hola Javier
      Me resulta tan interesante tu actitud (y tan cercana pese a las diferencias de edad) que no me resisto a contestarte pero permíteme que me circunscriba a mis dudas, que son conceptuales
      -perdona la pedantería- sobre estas movilizacines callejeras solayando en lo posible, de momento, las injustas, desagraciadas y tristes, causantes de esta crisis; precisamente porque pienso que si en ellas ponemos el énfasis el arbol será al menos un obstáculo para poder contemplar la belleza de todo el bosque que es lo que debemos perseguir.
      Estado legítimo. Es probable que haya errado al pensar que deslegitimabas el actual y veo que no lo haces. Puntualicemos que nuestro actual Estado, sobradamente demostrada su legitimidad, no es óbice para que opinemos que pueda ser modificado. Y que aunque un Estado federal podría ser válido hoy no es legítimo, que no implica el derecho a reivindicarlo. Y que, según qué configuración se le diera(cosa que nadie de sus promotores explica) igual sería peor el remedio que la enfermedad. ¿Qué sería en España un Estado federal, más autonomía que la que hay? Mi criterio es que a España le sobra estructura estatal por eso nos sale tan caro mantener su Estado. Es para mí evidente que «el café para todos» no fué una buena decisión. Pregunto pues ¿qué es un Estado federal?
      La crisis del sistema. Continúo sin aclararme por tu escrito si achacas o no a los fundamentos del Estado, nuestra actual Constitución, la causa de la crisis y por ello las pretensiones de estos movimientos es cambiarlo por otro sistema que es lo que dan a entender. Es por ello que me pregunto qué sistema proponen para poder convivir porque no lo aclaran. ¿Pretenden que «compremos» una mercancía que no nos muestran?
      Todo ello, según mi criterio, son asuntos fundamentales y muy serios, cimientos diría yo, para que se expliquen suficientemente desde esos movimientos, y no lo hacen.¿Pretenden cambiar el régimen de democracia burguesa por otro? No lo sé, no lo explicais. Y si así fuera, ¿que régimen proponeis concretamente? porque tampoco lo decís.
      Manipulación: Recuerdo lo que un pastor evangélico me decía hace mucho tiempo: «cuando vamos a China a predicar, primero entregamos un puñado de arroz a los feligreses». Deduje que el Hambre no es buena consejera para la reflexión. Hoy en lo que más se enfatiza es en el Hambre. Si el discurso de denuncia de tan primaria, injusta e inaceptable situación lo aderezamos con promesas de soluciones que no son tales, el alimento (demagogia) está servido para que «todo cambie pero todo siga como está». ¿Quién se aprovecha de la necesidad primaria del indivíduo que la sufre?: Los de siempre.
      No: primero enterémonos bien de los males y sus causas, asumamos que también nosotros tenemos parte de culpa, reconozcamos nuestra comodidad (o ignorancia) política y concluyamos en que igual que aprendemos un oficio, la complejidad de nuestra actual sociedad nos exige que aprendamos también a medir nuestros recursos y sus posibilidades de darnos el bienestar, a saber y exigir nuestros derechos como ciudadanos.
      Si tales movimientos en sus proclamas se centrasen (aparte, por supuesto de manifestar su rebeldía contra las injusticias de esta crisis) en demandar la honestidad de los partidos EXIGIÉNDOLES democracia interna,listas abiertas, transparencia, responsabilidades penales a sus delitos, inclusive la revisión de nuestra actual Ley Electoral; EXIGIRLE al Parlamento una creible y válida ley que garantizase en todo lo posible la separación de los Poderes del Estado; EXIGIRLE al Gobierno que los instrumentos de control: CNMV, Consejo de Estado, etc. no fuesen «pandillas de sus amiguetes»; EXIGIR que la Justicia sea rápida y eficiente (en Usa, la estafa más grande del mundo que desencadenó la crisis mundial, (Norman Broder, creo que la denominaron) tardaron SIETE MESES a juzgar y condenar); EXIGIRNOS condenar la corrupción del político y/o sus mentiras, como ocurre en nuestras vecinas democracias y borrarlos a perpetuidad de la vida política; y algunas cosas más que no reseño por brevedad, entonces compartiría vuesta acción.
      Desgraciadamente eso no es así. Y, desgraciadamente, son demasiados los partidos y políticos que también son cómplices y protagonistas de la situación los que más luchan por encabezar estos movimientos y arrimarlos a su ascua.
      Y fin: Por supuesto no comparto que nuestra Constitución sea «papel mojado» (ya creo haber expuesto mis criterios al respecto en otro foro, creo que sobre las obras en San Bartolomé). Porque la Constitución nos reconozca todos los derechos que refieres, y más, bastantes más, no quiere decir que nos los podamos permitir si a cambio no creamos la suficiente riqueza para ello y sabemos administrarla. ¿De donde el Estado me va a regalar a mí o a tí, una vivienda, una escuela, una sanidad, etc. si el país no crea suficente riqueza para ello? O no sabemos que los recursos del Estado son simple y llanamente la suma de nuestros impuestos, que ya sería saber poco.
      P/d.- Decirte que aun no compartiendo tus criterios, siento una saludable envidia por tu idealismo, entrega y estilo porque con actitudes como la tuya es seguro que todos ganamos.
      Un saludo.

  5. La próxima manifestación que hagáis, avisarme que me
    Apunto. Eso si, lleve la bandera que lleve, me tenéis que respetar. Me estoy pensando si llevar banderas nazis, de pokemon o una que ponga «no a algo»

  6. No es por nada, pero ¡qué pancarta más cutre se ve en la foto! Se nota que estaba escrita en valenciano y se convirtió al castellano chapuceramente!
    Por otro lado, la solución a nuestros problemas no está en la izquierda radical antisistema que son los que «mueven» estos cotarros.

    1. El término antisistema implica el de prosistema. Entiendo que te acoges a este. Yo fui antisistema en el franquismo y lo sigo siendo en el corrupcionismo.
      La izquierda radical dices que no es la solución. En principio, muchas de las personas no se reconocen de «izquierdas» y radicales, pues no se…mejor defínete tú, que algo sabrás de la solución.

  7. Interesante debate entre la madurez intelectual(J. Ramón) y la preparada juventud idealista(Javier).
    A mi entender es mucho más ilusionante la propuesta de Javier.
    Y tiene toda la razón cuando afirma :
    «La manipulación solo sirve cuando el pueblo no piensa y no precisamente es a lo que se invita. Se invita a pensar que otra salida de la crisis es posible, no por el camino que nos llevan.»
    frente a la tesis de Juan Ramón:
    «Por eso creo más en que enseñemos a pensar que en agitar a las personas para que no piensen. Para mí esa actitud es manipulación. Yo, personalmente, prefiero la crisis a la manipulación porque de aquella sé que saldremos pero de ésta es casi imposible salir».
    De todas formas gracias a los dos por el debate.

  8. Frankblack: Puede ser que la pancarta fuera «cutre», pero no por estar corregida del valenciano al castellano, sinó por usar apropósito los dos idiomas, los de elda y petrer, con la intención de unir. Además que está hecha por nosotros, con nuestros propios medios,por lo cual ya es bastante loable.
    Por otro lado,no somos «radicales antisistema», somos ciudadanos ejerciendo nuestro derecho a manifestarnos y lo que nos gustaría, entre otras cosas es que este sistema fuera una verdadera democracia. Democracia no es votar cada 4 años y que los que gobiernan hagan lo que se les de la gana, aunque millones de personas en españa, salgan a la calle a decir que NO. Todos los días hay manifestaciones en distintos puntos del país, por la sanidad, por la educación, o los «yayoflautas» o por las preferentes, o por los desahucios(aunque ahora la sra. cospedal, haya prohibido decir esta palabra) etc. Democracia es el poder del pueblo y el pueblo somos nosotros. El gobierno que se elija es un mero «administrador» de la voluntad ciudadana. Este gobierno, hoy, es el verdadero antisistema.
    De cualquier manera me gustaría saber cuáles son tus propuestas, porque no hay ninguna en tu intervención, solo veo que dices que la izquierda ¿radical? (esto lo dices tú) no es la solución a los problemas,Sería interesante que nos iluminaras con tus conocimientos. Gracias.

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