A nuestro Castillo le falta más altura en su torre cuadrada (2)

Continuamos el artículo donde lo dejamos, en …

LOS AÑOS SESENTA .

La década de los sesenta fue un periodo próspero para Petrer y sus habitantes. El aumento de la población fue vertiginoso de  6.213 habitantes en 1950 se pasó a 10.650 en 1960 y a 15.889 en el año  1970. El porcentaje de población activa ocupada pasó en la agricultura de 46.80% en 1930 al escaso 3,5% en el año 1970. El crecimiento de la industria zapatera y la especialización de la ciudad quedó reflejada en los índices de población activa en la industria al pasar de un 46.4% en 1930 a un 81,8% en el año 1970. En la España de Franco estaba todo por hacer, el atraso y el bloqueo internacional en foros económicos como el Mercado Común Europeo debido al carácter dictatorial y  fascista de las instituciones se fue atenuando en Estados Unidos y Europa firmando convenios y  tratados especiales que aseguraban la inversión de cantidades enormes de capital, estos cambios, sumados a las divisas  de millones de emigrantes y los ingresos del turismo, abrieron las primeras posibilidades para la modernización y desarrollo, entre ellos, el del sector del calzado.

La Unión de Festejos posa a los pies del Castillo (año 1967).

Panorámica del pueblo del mismo año, 1967.

Imagen de la fortaleza. Año 1968.

“ ¡Qué poco queda de esa vieja fortaleza árabe!, Exclamaba Luis Vera Brotóns en un artículo de la Revista de Moros y Cristianos de Petrer en el año 1961. “…ese castillo semiderruido es la voz de la Historia de nuestro pueblo. Y si un pueblo como Petrel, (sic) honrado y laborioso, ha sabido crear, por iniciativa y continuado esfuerzo, una industria prestigiosa en el ámbito nacional, justo es que se preocupe por esas ruinas que pronto se vendrán a bajo si no encuentran una mano salvadora que detenga su definitiva destrucción… Se trataba de la llamada desesperada de un modesto comerciante de tejidos, corresponsal de prensa, fundador y Presidente de la Sección Local de la Asociación de Amigos de los Castillo, que anunciaba la necesidad y el deseo de iniciar la reconstrucción de la vieja fortaleza. Es de justicia reconocer que D. Luis Vera, jugó un papel de primer orden como catalizador  y dinamizador en la conciencia de las autoridades  con el fin de conseguir apoyos y subvenciones en la tarea de reconstrucción.

El grupo de Petrer de la Asociación de Amigos de los Castillos, entre ellos, Hipólito Navarro, Enrique Amat, José Navarro, Gabriel García entre otros, realizaron durante los años sesenta numerosas visitas a las autoridades provinciales y nacionales. Difundieron por todos los lados la idea de la reconstrucción e   invitaron a sumarse al proyecto, a la Junta Central de Comparsas, Organización Juvenil Española,  Antiguos Miembros del Frente de Juventudes, Centro Excursionista, Atlético Petrelense C.F., Sociedad Colombicultora y la Sociedad de Cazadores, es decir, a la totalidad de asociaciones y “partidos”  permitidos durante la dictadura.,  “… ya que con su unánime colaboración nuestro castillo recogería el esfuerzo de esa juventud que tantas horas gloriosas ha dado a Petrel.”

Cuando repasamos la prensa de esos años llama la atención que cuando se exponen los motivos y la necesidad de la reconstrucción del castillo, a continuación y a modo de justificación, se detallan  los logros políticos y sociales alcanzados, el progreso  en temas sociales, la puesta en marcha de escuelas, viviendas,  mercado… justificando con ello que habiendo alcanzado estos objetivos, era el momento de mirar hacia atrás, hacia un pasado olvidado y poco valorado para rescatarlo e incorporarlo a la modernidad.

Consta en los archivos que durante el año 1964, las autoridades locales con su alcalde, D. Nicolás Andréu, realizaron gestiones en organismo de  Alicante con el fin de conseguir apoyos y fondos para llevar a buen fin el proyecto. Una de las ideas que tenían en mente era dedicar una de las dependencias del castillo para  museo de la fiesta de Moros y Cristianos y, o para  exposición de trajes de abanderadas. También, se habla durante estos años, en  incorporar la fortaleza a una futura Ruta de los Castillo  “… para esparcimiento de turistas que diera dinero al ayuntamiento”. Con todo, conviene resaltar que no hemos encontrado en ningún lugar, documento alguno que se refiera a la necesidad de realizar una excavación arqueológica antes de  proceder al derribo y  reconstrucción. Una excavación nunca realizada, a pesar de las sugerencias del Grupo Arqueológico local que sin duda hubiese ayudado a conocer con detalle las distintas fases de  ocupación  para llevar a cabo una reconstrucción más real con  su pasado.

LA IGLESIA CEDE LA FORTALEZA Y EL AYUNTAMIENTO SOLICITA SUBVENCIONES A MADRID.-

A mitad de la década de los sesenta, el Ayuntamiento de Petrer, solicita  al Obispado de Orihuela  la cesión del castillo y las cuevas, para ello, cuenta con la ayuda y colaboración del Rvdo.D. Jesús Zaragoza, párroco de Petrer y hombre ilusionado con el proyecto de reconstrucción y que desde el primer momento actúa de intermediario con el obispado.

En  mes de Agosto de 1964, Luis Vera escribía en el diario Información de Alicante, que el Rvdo. Jesús Zaragoza, “era el hombre clave para la reconstrucción”, junto con Enrique Amat, José Navarro, Hipólito Navarro, “… no dudo  que pronto  de todos los nombres citados brotará una junta que llevará a nuestro castillo al esplendor que antaño tuvo.”

En el año 1965, había  treinta y cuatro cuevas ocupadas,  unas  de propiedad particular y otras arrendadas. La mayoría de  cuevas-casas se habían convertido en verdaderos hogares para sus habitantes. Para lograr su desalojo, gras largas negociaciones con sus moradores, se pagaron en pesetas del año 1970, un mínimo de ocho mil pesetas por la cueva más barata y, un máximo de ciento veinticinco mil pesetas que cobró D. José Ibáñez en el año 1972. Con esta última compra venta, las cuevas quedaban definitivamente cerradas y clausuradas, aunque no faltó alguna que otra protesta por el precio que se pagó. En un documento del Archivo Municipal fechado el 22 de Junio de 1974 se  relacionan los nombres de los dieciséis propietarios de las cuevas que fueron indemnizados con la cantidad de 640.650 Ptas. El maestro de obras de Petrer, Conrado Poveda se encargó del derribo.

Ya  tenía el pueblo de Petrer la propiedad de su castillo, de las cuevas casas  y los terrenos de alrededor, ahora,  faltaba el dinero para su reconstrucción. Se abría una nueva etapa de visitas y contactos de amigos influyentes. En estos años en que los  partidos políticos estaban prohibidos y  perseguidos, las instituciones existentes no tenían ninguna representatividad  y lo que era más importante, no existía una política fiscal que mereciera este nombre;  casi nadie pagaba impuestos, los ricos los que menos, esto determinaba que los  presupuestos locales y provinciales eran  insuficientes y con apenas dotación para temas culturales y de patrimonio. Por tanto,  sólo a través de amigos influyentes y bien situados en la administración franquista se podía conseguir ayudas para restaurar un castillo que, como tantos cientos  en  todo el país se caían de viejos y de abandono.

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7 respuestas a “A nuestro Castillo le falta más altura en su torre cuadrada (2)”

  1. He leído los dos artículos del tirón. Extraordinario trabajo, por la labor de recopilar información, sintetizarla y saber exponerla. Felicidades Bonifacio Navarro.

    Tengo una pregunta, hay imágenes de la explanada del castillo con fosas abiertas, ¿qué son? ¿De qué epoca son las excavaciones? ¿Se encontró algo?

    Un saludo a todos los que hacen posible esta magnífica web. Espero que logréis apoyos para manteneros.

  2. Amigo Eric, celebro que te guste mi artículo y te agradezco sinceramente tu felicitación. Sobre el tema que te preocupa tengo que decirte que en noviembre de 1988, el nº 105 del “Carrer”, publicó un resumen de las excavaciones en la explanada del castillo, llevadas a cabo por la arqueóloga, Concha Navarro, -mi hermana-. En un espacio de 100 mt2, aparecieron un conjunto de once habitaciones pertenecientes a dos momentos culturales, islámico y cristiano, confirmando la existencia de un pequeño poblado… Te lo recomiendo. Un saludo

  3. Buen escrito y buenas fotos. Aunque no sea de los más grandes de la provincia, me encanta el Castillo, y todo lo que se ha hecho en él. Ha sido interesante conocer el esfuerzo de tantas personas a lo largo de tanto tiempo.

  4. Yo de lo que me acuerdo de mi infancia es que siempre el Castillo de Petrer era un motivo de orgullo para nosotros, cuando lo compárabamos con el de Elda, ruinoso. Claro que ellos presumían del Eldense, que tampoco es para tanto, pero es que el Petrelense…
    Y que un buen texto.

  5. Gracias Boni por compartir tus muchos conocimientos que espero vayas desgranando en otros proximos articulos.
    Recibe un fuerte abarazo

  6. Me parece muy interesante el artículo pero, teniendo en cuenta sus conclusiones, ¿qué se debería hacer? ¿Quieres decir que es el momento de volver a intervenir la intervención para mejorarla y hacer una reconstrucción del castillo más fiel? ¿Por qué no incluir de alguna manera en esa reconstrucción o rehabilitación las dependencias del poblado islámico de la explanada? ¿Por qué no plantear, aconsejar o proponer al concejal de cultura cuál debería ser el camino a seguir con el castillo?
    Y, por otro lado, creo que sería muy interesante que el Ayuntamiento se planteara hacer un centro de interpretación junto al castillo para que todos estas historias con las que nos ilustra Bonifacio Navarro puedan llegar a todos, y en especial a los niños, para que el castillo no sea solamente un icono sino algo vivo.

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