Discurso de investidura de Carlos Mazón, nuevo presidente de la Diputación de Alicante

Hoy mismo se ha constituido la nueva corporación de la Diputación de Alicante en un multitudinario pleno en el Palacio Provincial, que ha acogido a unas 700 perosnas. Es el popular Carlos Mazón el nuevo presidente del ente provincial, gracias al acuerdo suscrito entre el PP y Ciudadanos, y que le ha otorgado el respaldo de 16 , por los 14 votos conseguidos por el socialista Toni Francés y uno  Gerard Fullana, de Compromís.

Su discurso de investidura ha sido como sigue:

nuevo presidente de la diputación de alicante

El popular Carlos Mazón, nuevo presidente de la Diputación de Alicante.

 

Molt Honorable President de la Generalitat
Excelentísimo alcalde de Alicante
Honorables conselleras
Ilustrísimo secretario general del PP
Ilustrísimos alcaldes de la provincia
Ex presidentes de la Diputación, querido César
Síndicas de les Corts
Rectores Magníficos de las Universidades de Alicante y Elche
Compañeros de corporación
Presidente de la Cámara de Comercio de Alicante
Presidente autonómico de la Confederación Empresarial Valenciana
Autoridades diplomáticas y militares
Familiares y amigos
Señoras y señores

“Valencia, Alicante y Castellón son una Comunidad. Probablemente la provincia menos comprendida, menos entendida de las tres, a lo mejor por la distancia; a lo mejor por la historia; es Alicante. Yo creo que es hora de acabar con eso y creo que es hora de que empecemos a entendernos”.
Con esta frase, el expresidente Valenzuela culminaba una importante intervención en la noche de la economía.

La herencia de Antonio, junto con el resto de los expresidentes, muchos hoy aquí y con los que quiero comenzar mi intervención agradeciéndoles a todos su presencia, pues es muy relevante para mí; esa herencia digo, quiero humildemente reivindicarla hoy. Junto con los tristemente desaparecidos Valenzuela y Luisa Pastor, quiero lanzar un afectuoso mensaje a César Sánchez, mi antecesor porque, una vez más ha estado, está y estará, más allá que a la altura de las circunstancias.

Todos los presidentes nos han aportado su gran trabajo y allí están los grandes y pequeños hitos de cada uno que hoy todos disfrutamos.
Creedme cuando os digo que este listón tan alto me imbuye de responsabilidad, pero sobre todo de orgullo.

En estos tiempos que debemos saber interpretar, pues es la gran virtud de un buen responsable político, el gran cambio sin duda es la velocidad, la velocidad del propio cambio, de la realidad y hasta de los valores. No conviene, por tanto, olvidar, lo que permanece y dura, pues siendo además lo que nos une a todos, tiene cada vez más mérito que permanezca. Me refiero a nuestra provincia y por su puesto a nuestra diputación.

Ésta, que nos ha mantenido unidos durante tantísimo tiempo, y que sigue resistiendo los avatares de la velocidad, de la moda y, si me permiten, de lo efímero. O, dicho de otra manera, de lo que nos separa y no nos une.

El acuerdo suscrito con Ciudadanos en Elche, a los que reitero mi reconocimiento y visión de futuro, busca eso: Priorizar lo que nos une, defenderlo y proyectarlo hacia el futuro. El observatorio provincial de la transparencia, el reimpulso de las agencias comarcales como motor de vertebración y la eficacia en la gestión, priorizando los municipios con más necesidades, son claramente los aspectos en los que más énfasis se ha puesto en el acuerdo. Es un acierto, y entre nosotros no está en riesgo la supervivencia de la propia institución, pero sí que se pone el acento en su mejor funcionamiento y que sigamos en la búsqueda de la mejor diputación posible.

La defensa y reivindicación de nuestra necesidad hídrica con el fortalecimiento de la mesa provincial del agua, la mejora de la gestión en los distintos planes de apoyo a municipios y el fomento de valores medioambientales, solidarios y de igualdad a través de acciones concretas son, como he dicho en mi discurso anterior, objetivos esenciales del ya equipo de Gobierno.

Siendo la provincia más turística de la Comunidad, la que más residentes extranjeros tiene, la que más distribución demográfica y territorial presenta en su seno y, sin duda, una de las que mayor vocación exportadora muestra en el panorama nacional, hace que sean evidentes los retos que tenemos por delante.

Tenemos herramientas, si conseguimos mantenerlas, y vocación de colaboración con Gobiernos autonómico, nacional y europeo, para entre todos hacer de este mandato que hoy arranca un reto viable. Digo entre todos porque también y muy especialmente quiero dirigirme a partido socialista y Compromís con los que no dejaré jamás de buscar puntos de encuentro y a ser posible, grandes consensos. Tuve la oportunidad de acordar por unanimidad hace unos años, en esta casa, tres planes consecutivos de obras. Fue con el esfuerzo de todos y a ese esfuerzo me encomiendo desde ahora mismo.

No encontrarán en este equipo de gobierno, por tanto, ni la búsqueda de la discrepancia ni el estilo frentista. Estos son principios y convicciones de quien les habla. Y les anuncio que lo primero que haremos será abrir una ronda con todos para poner en común acciones concretas asumibles por el pleno en su conjunto. En todas las áreas de Gobierno y sin excepción, con todos para hablar de todo.

A las puertas de otra etapa de incertidumbre económica cuyo alcance aún desconocemos, la economía productiva, nuestros sectores industriales y agrícolas y todo lo que favorece la creación de empleo, esto es, nuestras pymes, serán prioritarias en nuestra actuación porque esa es la mejor cohesión social: el empleo. Y nuestras comunicaciones, carreteras, infraestructuras estratégicas y polos de competitividad como la apuesta tecnológica y digital que ya despunta en Alicante, no son solo palancas que reforzaremos, sino que reivindicaremos de la mano del resto de administraciones. El documento de Cámara y CEV Alicante 2020/2030 de infraestructuras imprescindibles para la provincia es absolutamente asumido por esta Diputación y obraremos en consecuencia para que se me entienda con claridad.

Sin embargo, es otro ejemplo empresarial el que quiero traer hoy a colación. Y es el de la unidad empresarial recientemente alcanzado en nuestra provincia. Verdadero hecho histórico cuyas consecuencias positivas aún no somos conscientes de lo mucho y bueno que nos va a traer. Esa unidad empresarial, ejemplo de sociedad civil líder y avanzada, ha sido además de asumida por los empresarios provinciales, impulsada por el liderazgo autonómico. O sea, desde Valencia para unir Alicante.

Quien lo hubiera dicho hace unos años cuando la división y debilidad empresarial alicantina era lamentada aquí, pero aprovechada en otros foros.
¡Qué gran ejemplo! Desde el impulso valenciano hacemos más fuerte Alicante y entendemos que así todos somos más fuertes. ¡Qué gran ejemplo!, y cuan buena nota debemos tomar los responsables políticos. Por cierto, que no me termino de acostumbrar a denominarme así. Y es ese ejemplo empresarial no exclusivo, pues también se está dando en otros campos, donde quiero enfocar si me permiten la parte mollar de mis palabras hoy aquí.

Mi mano alicantina, como también lo es valenciana, es una mano firme y de defensa de nuestros intereses, faltaría más. Pero mi mano valenciana, como también es alicantina, queda oficialmente tendida. Hoy algunos dan por hecha la continuación o la intensificación de la discrepancia. Incluso del enfrentamiento en el seno de la Comunidad Valenciana. Unos lo esperan, otros lo dan por inevitable. En algunos casos hasta se desea. Incluso hay quien asegura haberlo escuchado directamente de mi boca. Tiene, aseguran, todos los ingredientes necesarios para que salga mal. Todos los clichés y prejuicios necesarios. El ideológico, el territorial, el agravio económico y de inversión, y, sobre todo, el dogmático. “¡Es inevitable!”, dicen. Y además sus propios partidos lo alimentarán para fidelizar a sus seguidores más enfervorecidos, concluyen. Pues resulta que yo hoy no quiero proponerles nada parecido.

Durante años, lejos de la política activa, he asistido como observador de la sociedad civil alicantina a episodios tan lamentables como evitables, de luchas casi siempre artificiales, o sobreactuadas, en cualquier caso. Así, que resulta que yo hoy quiero proponerles un ejercicio de imaginación tan solo por el deleite de hacerlo.

¿Se imaginan que, a partir de mañana, como dice la canción, en esta comunidad entendemos que la ecuación mágica no es más Valencia igual a menos Alicante? ¿Que entendamos todos que más Alicante es igual a mucha más Comunidad? ¿Se imaginan que la realidad municipal engrandece a la autonómica y no al revés? ¿O que de la misma manera que vamos a ser socios fieles y fiables de la Generalitat en la lucha por la financiación, podemos hacer lo mismo dentro de nuestra autonomía? ¿Se imaginan que la lucha por el agua que hace a nuestra provincia agonizar, es absolutamente compartida desde el norte de Castellón hasta el Pilar?

¿Y si les dijera que a partir de mañana se reúnen Gobierno autonómico y diputaciones para reconducir la Ley de servicios sociales, y otras tantas, hacia un modelo de cooperación y no de imposición? ¿Consideran acaso del género ingenuo que los servicios sociales que desde hace décadas (culpa de todos, que conste) asume impropiamente la Diputación y casi todos los ayuntamientos, puedan estar encima de la mesa en ese debate legislativo?

¿Es realmente “vaciando las Diputaciones” como reza un reciente titular, como hacemos más potente a la Comunidad Valenciana? ¿Es acaso el “Tots a una veu” una frase sólo para algunos?

Y puestos a imaginar, ¿les parece que la libertad educativa incumple la normativa vigente sobre el valenciano? ¿O es más bien al revés? ¿No habrá normativas que están en contra de la libertad educativa?

Dije en esta campaña electoral algo que aprendí en la Vega Baja: “Dejemos de ser políticos y pasemos a ser pueblíticos”. Consideremos nuestro pueblo el conjunto de gentes con las que convivimos en nuestro territorio. Sin excepción alguna. Quiero hoy, por tanto, anunciarles a todos ustedes que yo no renuncio a que se equivoquen todos aquellos que no solo no son capaces de imaginarlo, sino que trabajan desde hace tiempo en que no se cumpla.

Y desde esta tribuna anuncio oficialmente mi solicitud de encontrarme con el MH President de la Generalitat para imaginar juntos. Tots a una veu. Si no lo hacemos en casa, ¿acaso nos cargamos de razones para exigirlo fuera?

Concluyo, y permítanme que acabe como empecé. Es ese problema que diagnosticaba Valenzuela el que tenemos que resolver. Para ello, NO les pido ahora su adhesión inquebrantable, ni siquiera la condescendencia que tanto daño le ha hecho a nuestra tierra con la pérdida de tantos y tantos trenes. Hoy tan solo me conformo con el beneficio de la duda.

Muchas gracias.

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