Gabinete psicológico: “zona de confort”

¿Alguna vez habéis escuchado hablar de la “zona de confort”? Para los que no hayáis oído hablar de esta zona,  en el artículo de hoy vamos a abordar el concepto de “zona de confort” y la manera de cómo salir de ella.

La “zona de confort”, es el conjunto de todos aquellos lugares, físicos o psicológicos en los que nuestra mente se siente segura, cómoda y protegida, en la que nada se nos escapa y en la que lo tenemos todo aprendido.

Para cada persona la zona de confort es diferente, ya que unos la podemos encontrar en nuestra casa o en nuestro trabajo y, otros en un viaje o en una suculenta comida. Cada uno de nosotros concibe lo que es normal, cómodo y placentero de forma única, por lo que no todos cuentan con una “zona de confort” del mismo “tamaño”.

Todo en la “zona de confort” no es bueno, ya que en muchas situaciones nos autoconvencemos del tópico “más vale malo conocido que bueno por conocer”, por lo que podemos considerarla como una zona aburrida, sin cosas interesantes o sorpresas, pero que nos ahorra muchas preocupaciones. En este caso tenemos tendencia a utilizar el “conformismo” para aquellas cosas que no nos gustan de nuestra “zona”. Fuera de la “zona de confort” podemos encontrar situaciones y/o emociones negativas de peligro, fracaso, miedo, incertidumbre…, pero también podemos descubrir otras positivas relacionadas con lo inesperado, las oportunidades, las aventuras o las nuevas experiencias.

Entre ambas situaciones/emociones vamos a encontrar una “zona de aprendizaje”. Esta zona no suele estar libre de peligros, pero cuando nos enfrentamos a una nueva situación, como por ejemplo puede ser la de irnos a buscar trabajo al extranjero, estamos enfrentándonos a lo desconocido y que, una vez superado, nos ayudará a sentirnos más seguros. La “zona de confort” es el conjunto de límites que nos impiden avanzar y, cuando superamos estos límites, ampliamos nuestra perspectiva y logramos alcanzar nuevas expectativas.

La “zona de confort” tiene tendencia a aumentar o disminuir en función de las cosas que hagamos o dejemos de hacer. Muchos profesionales consideran que permanecer en “zona de confort” no es de ninguna manera positivo, porque es dejar de crecer. Mantenerse en esta “zona” podría ser señal de conformismo, ignorancia, miedo, falta de confianza, falta de nuevas aspiraciones y ambiciones. Por lo que se recomienda conseguir y/o aumentar el desarrollo personal, para que cada vez contemos con más capacidades y nos podamos sentir más cómodos en nuestra vida. Sin embargo, a veces difundir esa “zona de comodidad” no es fácil, si carecemos de motivación o no tenemos claros cuáles son nuestros propósitos o metas.

Expandir la zona de confort es un ejercicio realmente bueno cada día. ¿Qué podemos hacer hoy para incorporar algo nuevo a nuestro entorno? Se trata de sentirnos seguros haciendo cosas cada vez más “complicadas”, ya que para una persona hacer algo puede ser un desafío y para otra simplemente rutina.

Tenemos que tener en cuenta que la “zona de confort” es un estado mental cómodo, que nos evita obtener progreso. Debemos perder el miedo y pensar que todo lo que percibimos no es más que una interpretación que hacemos de nosotros mismos y que a cada persona le permite ver las cosas de manera diferente.

Los límites los ponemos nosotros, por lo que debemos confiar en nosotros mismos, y saber, que las cosas que nos limitan física o emocionalmente, lo hacen porque así lo hemos decidido. Somos nosotros quienes definimos nuestro alcance y, quienes construimos barreras para evitar el progreso y alejarnos de los peligros. Debemos autoevaluarnos y organizar nuestros pensamientos de tal manera que nos permitan cuestionar si nuestros prejuicios son reales o no.

Por otro lado, es necesario hacer algo nuevo, experimentar y tener curiosidad para propagar nuestros límites. Todo lo que hacemos en nuestra vida es un “hábito” y tenemos que crear “hábitos” para salir de nuestra “zona de confort” y aceptar el cambio y lo nuevo.

Es importante tener en cuenta que sólo la persistencia nos permitirá expandir nuestra “zona de confort” y que desistir en la mitad del camino, significa tirar por la borda todos los logros anteriores.

Para crecer tenemos que tener aspiraciones sin importar su tipo: podemos aspirar a viajar, tener dinero, pertenecer  a un grupo social, etc… Lo importante es recordar “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”,Albert Einstein.

¿TE ATREVES A SOÑAR?

CARTEL GABINETE VEINTIUNO

 

La psicóloga Estefanía Valero aborda periódicamente asuntos que preocupan a los ciudadanos e inciden en su salud mental. Valero cuenta con máster en Psicología Clínica y Salud y con experiencia profesional en el ámbito de la psicología desde hace más de 7 años.  En la actualidad, es psicóloga de Gabinete Veintinuno, ubicado en Elda, centro que ofrece servicio especializado en psicología y psiquiatría, siendo una de sus principales pretensiones revolucionar la intervención psicológica convencional convirtiéndola en algo más práctica y adaptada exclusivamente a cada persona.

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